¿Cómo pagamos cuando se va la luz? La experiencia del apagón en España
En situaciones críticas, cuando otras opciones no funcionan, el efectivo es más “efectivo” todavía y nos ayuda a salir adelante. Disponer de monedas y billetes como medio de pago autónomo, aceptado y fiable asegura que podamos continuar con nuestras compras aun en situaciones extremas como la que vivimos con el apagón.
27/04/2026
Hace un año, España vivió un apagón que duró hasta casi 24 horas en algunas zonas. En esta situación crítica, en la que todo deja de funcionar, el efectivo nos ayudó a sobrellevar la emergencia. ¿Qué ventajas tiene el dinero en efectivo en situaciones así? ¿Cómo gestionamos desde el Banco de España la situación? ¿Qué hemos aprendido de cara al futuro? ¿Podrá el euro digital, si se hace realidad, usarse en caso de apagón?
¡Yo viví el apagón!...y el efectivo nos ayudó ese día sin luz
Lunes 28 de abril de 2025, 12:33 del mediodía, un día normal que se convirtió en uno muy especial para todos nosotros: se va la luz, muchos móviles dejan de tener cobertura, las conexiones fallan, ciertos dispositivos funcionan y otros no.
En las primeras horas también hubo un apagón de información, si bien intuíamos que algo grave estaba pasando. Acumulábamos experiencias traumáticas recientes: pandemia, la DANA
, … pero esto era nuevo. Nos hemos acostumbrado a vivir y trabajar en una sociedad conectada, y esta conexión requiere energía.
Con el apagón, los pagos electrónicos, de los que dependemos cada vez más en nuestra vida diaria, dejaron de funcionar. Además, hubo cajeros que se quedaron sin billetes y otros quedaron inoperativos.
¿SABÍAS QUE…?
- Los ciudadanos españoles seguimos utilizando mayoritariamente el efectivo en establecimientos físicos. Según el estudio EHUE
, que hacemos anualmente, el 57% lo usamos diariamente el año 2025. - No obstante, el uso de otros medios de pago, como las tarjetas (28%) y, sobre todo, los dispositivos móviles (16%) están aumentando. Y estos medios requieren, a día de hoy, electricidad para su utilización.
El impacto personal de nuestra vivencia aquel día depende en gran medida de cómo pudimos solventar los problemas que surgieron durante ese periodo sin electricidad, de duración inicialmente desconocida. Cuestiones como la compra de bienes de primera necesidad (medicamentos, comida, …) o el simple retorno del trabajo al hogar, se vio complicado por la dependencia de los medios de pago electrónicos, que dejaron de estar disponibles. El efectivo en aquel momento no iba a devolvernos la energía, pero pudo facilitarnos la vida durante la emergencia.
El efectivo asegura la autonomía, pues es el único medio de pago que podemos utilizar hoy en día sin un equipo, electricidad o internet.
El efectivo, los billetes y monedas de euro, son un medio de pago con múltiples ventajas
: asegura la privacidad, es inclusivo, ayuda a controlar el gasto, es seguro, es un depósito de valor…
El apagón, además, puso en valor dos virtudes adicionales del efectivo:
- Es rápido pues permite liquidar pagos inmediatamente.
- Asegura la total autonomía del usuario, pues los billetes y las monedas son el único medio de pago que, hoy por hoy, podemos utilizar sin necesidad de un equipo, electricidad o internet.
¿Cómo actuamos para mantener la disponibilidad de efectivo?
Desde el primer momento, el Banco de España, consciente del valor del efectivo en situaciones de crisis como la vivida, mantuvo el máximo contacto posible con su red de sucursales y con los agentes privados que realizan la distribución del efectivo en la sociedad (entidades y compañías de transporte de fondos). El objetivo era triple:
- conocer el estado de situación de los cajeros automáticos;
- promover con los agentes indicados una gestión coordinada de los cajeros más críticos;
- poner a disposición de dichos agentes privados un horario ampliado en nuestras sucursales en caso de que pudieran necesitarlo.
Como se aprecia en el gráfico 1, en el mismo momento del apagón se produjo una caída drástica de las retiradas de efectivo de los cajeros. Los cajeros que disponían de baterías propias y conectividad se quedaron sin billetes y el resto inoperativos, aunque con fondos en su interior. Al día siguiente, una vez recuperado el suministro eléctrico y la conectividad, se observó un significativo incremento de las retiradas de efectivo de los cajeros.
Gráfico 1
EL DÍA DEL APAGÓN SE DESPLOMARON LAS RETIRADAS DE DINERO EN CAJEROS

Fuente: Redsys.
La amplia implantación y el horario de servicio del sistema de distribución de efectivo fueron fundamentales para la rápida recuperación de la normalidad
Los días 29 y 30, finalizado el apagón, los bancos y las compañías de transporte de fondos se organizaron para realizar una acción masiva de recarga de cajeros, priorizando aquellos en ubicaciones críticas. Para ello retiraron efectivo del Banco de España, con incrementos del 15% con relación a los mismos días del año anterior, proceso que fue vigilado permanentemente por el Banco.
¿Y si vuelve a ocurrir un apagón?
El apagón, así como las otras emergencias por las que, lamentablemente, hemos pasado en los últimos años, permiten extraer lecciones para eventos futuros.
En primer lugar, cabe valorar la capacidad del sistema de distribución de efectivo del Banco de España, que se detalla en el esquema 1 y que está basado en su propia red de 16 sucursales y en una red externa de 42 centros operativos del Sistema de Depósito Auxiliar. El apagón demostró que la extendida implantación del sistema, junto con un horario de servicio muy amplio en el caso de los centros operativos, permite acercar en tiempo y distancia los fondos del Banco de España al consumidor final (ciudadanos, comercios y agencias bancarias).
Esquema 1
CÓMO SE DISTRIBUYE Y CIRCULA EL EFECTIVO

FUENTE: Banco de España
En segundo lugar, hay que reconocer la efectiva labor de coordinación, gestión y priorización realizada por las entidades de crédito y las compañías de transporte de fondos, y también, del equipo del Banco de España en Madrid y en Sucursales, que trabajó para monitorizar la situación.
Estos factores fueron fundamentales para asegurar el retorno a la normalidad del servicio, en particular en los cajeros automáticos.
Todo lo anterior es fruto del trabajo continuo de todos los agentes implicados para mejorar los canales de distribución del efectivo y definir procedimientos de continuidad de negocio que permitan mitigar los impactos de este tipo de sucesos. Situaciones como estas, sirven, además, para mejorar la capacidad de respuesta en nuestros respectivos ámbitos de actuación, de forma coordinada.
En cualquier caso, para reducir el impacto de posibles situaciones similares futuras, es razonable tener con nosotros una cantidad mínima de efectivo para la compra inmediata de bienes y servicios imprescindibles.
¿SABÍAS QUE…?
El Banco Central Europeo, en un artículo donde analiza también el apagón en España
, recoge algunos ejemplos de cómo prepararse para crisis similares.
- En concreto, bancos centrales, ministerios de economía y protección civil en varios países, sugieren disponer de entre 70€ y 100€ en efectivo por cada miembro de la familia, o el dinero suficiente para las compras esenciales durante 72 horas.
Otros medios de pago están incorporando soluciones para que puedan ser usados transitoriamente sin conexión a internet e incluso sin electricidad.
- El euro digital que, si finalmente se adopta, será un complemento al efectivo y con una experiencia de uso similar, tendrá una modalidad de monedero offline que permitirá pagos en tales situaciones.
No podemos asegurar que no vuelva a ocurrir un apagón o emergencias análogas. Continuamos trabajando para que, si ocurre, sea en el momento que sea, el rol del efectivo como medio de pago rápido y autónomo continúe siendo reconocido y apreciado por la sociedad…. El consejo es sencillo: “ten siempre algo de efectivo encima y en casa”.
NOTA: Las opiniones de esta entrada de blog son responsabilidad de los autores y no necesariamente coinciden con las del Banco de España o el Eurosistema.