Serie: Documentos de Trabajo. 2608.
Autor: Erwan Gautier, Cristina Conflitti, Daniel Enderle, Ludmila Fadejeva, Alex Grimaud, Eduardo Gutiérrez, Valentin Jouvanceau, Jan-Oliver Menz, Alari Paulus, Pavlos Petroulas, Pau Roldan-Blanco y Elisabeth Wieland
Documento completo
Resumen
Este documento utiliza microdatos del IPC para nueve países del área del euro y examina la rigidez de los precios de consumo durante el episodio inflacionario de 2021–2024. En 2022, la frecuencia mensual de cambios de precio alcanzó el 12 %, frente a un promedio del 8 % entre 2010 y 2019. Posteriormente, descendió con rapidez en 2023 y de forma más gradual en 2024, hasta situarse de nuevo cerca de su nivel prepandemia. Esta reducción en la frecuencia de ajustes fue más acusada en los alimentos y los bienes industriales no energéticos que en los servicios, donde las frecuencias se mantuvieron elevadas en 2024. El incremento de la frecuencia de ajustes se debió a un mayor número de subidas de precios, y el tamaño medio de estos ajustes —al alza o a la baja— varió solo marginalmente. Los productos con una mayor proporción de costes energéticos importados mostraron respuestas más intensas, y la probabilidad de ajuste de precios aumentó con la brecha entre el precio vigente y el precio óptimo, en consonancia con los modelos de fijación de precios dependiente del Estado y con una curva de Phillips con mayor pendiente. Para ilustrar las implicaciones de esta dependencia del Estado, un modelo macroeconómico muestra que la inflación habría alcanzado un pico casi 1 punto porcentual menor si la frecuencia de ajustes de precios no hubiera reaccionado ante el repunte inflacionario.