Política monetaria

Declaración sobre la estrategia de política monetaria del BCE

  1. Desde la anterior revisión de la estrategia, en 2003, la economía de la zona del euro y la economía mundial han experimentado profundos cambios estructurales. La disminución del crecimiento tendencial, que puede asociarse al menor crecimiento de la productividad y a factores demográficos, y el legado de la crisis financiera global han empujado a la baja los tipos de interés reales de equilibrio. En consecuencia, se ha reducido el margen que tienen el Banco Central Europeo (BCE) y otros bancos centrales para lograr sus objetivos basándose exclusivamente en las variaciones de los tipos de interés oficiales. Además, la globalización, la digitalización, la amenaza para la sostenibilidad ambiental y los cambios del sistema financiero plantean retos para la ejecución de la política monetaria.

  2. La estrategia de política monetaria del BCE se guía y se rige por el mandato que le encomiendan el Tratado de la Unión Europea y el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. El objetivo principal del BCE es mantener la estabilidad de precios en la zona del euro. Sin perjuicio de este objetivo, el Eurosistema apoyará las políticas económicas generales de la UE con el fin de contribuir a la realización de los objetivos de la Unión establecidos en el artículo 3 del Tratado de la Unión Europea. Estos objetivos incluyen un crecimiento económico equilibrado, una economía social de mercado altamente competitiva tendente al pleno empleo y al progreso social, y un nivel elevado de protección y mejora de la calidad del medio ambiente. El Eurosistema también contribuirá a la buena gestión de las políticas que lleven a cabo las autoridades competentes con respecto a la supervisión prudencial de las entidades de crédito y a la estabilidad del sistema financiero.

  3. El Consejo de Gobierno confirma que el Índice Armonizado de Precios de Consumo (IAPC) continúa siendo el indicador de precios adecuado para evaluar la consecución del objetivo de estabilidad de precios. Sin embargo, reconoce que la inclusión en el IAPC de los costes relacionados con la vivienda en régimen de propiedad representaría mejor la tasa de inflación relevante para los hogares. El Consejo de Gobierno admite que su plena inclusión en el IAPC es un proyecto de varios años y, hasta entonces, en sus evaluaciones de la política monetaria tendrá en cuenta medidas de inflación que incorporen estimaciones iniciales del coste de la vivienda en régimen de propiedad para complementar su conjunto más amplio de medidas de inflación.

  4. Un margen de inflación por encima del 0 % proporciona espacio a la política monetaria para reducir los tipos de interés en caso de acontecimientos adversos, así como un margen de seguridad frente al riesgo de deflación a través de su impacto positivo en el nivel tendencial de los tipos de interés nominales. La experiencia adquirida desde 2003 ha reforzado la importancia macroeconómica de dicho margen de inflación. En concreto, si persiste el acusado descenso tendencial del tipo de interés real de equilibrio, el límite inferior efectivo de los tipos de interés nominales constreñirá con mayor frecuencia la ejecución de la política monetaria. La facilitación de ajustes macroeconómicos entre países dentro de la zona del euro, la existencia de rigideces a la baja de los salarios nominales y los sesgos de medición también justifican un margen de inflación.

  5. El Consejo de Gobierno considera que la mejor forma de mantener la estabilidad de precios es teniendo un objetivo de inflación del 2 % a medio plazo. Su compromiso con este objetivo es simétrico, en el sentido de que considera que las desviaciones positivas y negativas de este objetivo son igualmente indeseables. El objetivo de inflación del 2 % proporciona un ancla clara para las expectativas de inflación, que es fundamental para mantener la estabilidad de precios.

  6. Para mantener la simetría de su objetivo de inflación, el Consejo de Gobierno reconoce la importancia de tener en cuenta las implicaciones del límite inferior efectivo. En particular, cuando la economía se aproxima al límite inferior, son necesarias medidas de política monetaria especialmente contundentes o persistentes para evitar que se afiancen las desviaciones negativas del objetivo de inflación. Esto también puede implicar un período transitorio en el que la inflación se sitúe moderadamente por encima del objetivo.

  7. El Consejo de Gobierno confirma la orientación a medio plazo de su estrategia de política monetaria. De esta forma se da cabida a las inevitables desviaciones a corto plazo de la inflación con respecto a su objetivo, así como a los retrasos y a la incertidumbre en la transmisión de la política monetaria a la economía y a la inflación. La flexibilidad de la orientación a medio plazo tiene en cuenta que la respuesta de política monetaria adecuada ante una desviación de la inflación con respecto al objetivo es específica para cada contexto y depende del origen, la magnitud y la persistencia de la desviación. También permite al Consejo de Gobierno, en sus decisiones de política monetaria, tener en cuenta otras consideraciones relevantes para lograr la estabilidad de precios.

  8. El BCE se ha comprometido a fijar su política monetaria para asegurar que la inflación se estabilice en su objetivo del 2 % a medio plazo. El instrumento de política monetaria principal es el conjunto de tipos de interés oficiales del BCE. En reconocimiento del límite inferior efectivo de los tipos oficiales, el Consejo de Gobierno también utilizará, en especial, indicaciones sobre la orientación futura de la política monetaria (forward guidance), compras de activos y operaciones de financiación a más largo plazo, según proceda. El Consejo de Gobierno seguirá respondiendo con flexibilidad a los nuevos retos a medida que se presenten y considerará, conforme sea necesario, nuevos instrumentos de política para lograr su objetivo de estabilidad de precios.

  9. El Consejo de Gobierno basa sus decisiones de política monetaria, incluida la evaluación de la proporcionalidad de sus decisiones y de los posibles efectos indirectos, en una evaluación integral de todos los factores relevantes. Esta evaluación se apoya en dos análisis interdependientes: el análisis económico y el análisis monetario y financiero. En este marco, el análisis económico se centra en la evolución económica real y nominal, mientras que el monetario y financiero examina los indicadores monetarios y financieros, poniendo el foco en el funcionamiento del mecanismo de transmisión de la política monetaria y en los posibles riesgos para la estabilidad de precios a medio plazo derivados de los desequilibrios financieros y de factores monetarios. La presencia generalizada de relaciones macrofinancieras en los desarrollos económicos, monetarios y financieros exige que se incorporen plenamente las interdependencias entre los dos análisis. Este marco refleja los cambios que han experimentado los análisis económico y monetario del BCE desde 2003, la importancia de vigilar el mecanismo de transmisión a la hora de calibrar los instrumentos de política monetaria y el reconocimiento de que la estabilidad financiera es una condición indispensable para la estabilidad de precios.

  10. El cambio climático tiene profundas implicaciones para la estabilidad de precios a través de su impacto en la estructura y en la dinámica cíclica de la economía y del sistema financiero. Hacer frente al cambio climático es un reto mundial y una prioridad política de la UE. En el marco de su mandato, el Consejo de Gobierno se ha comprometido a asegurar que el Eurosistema tenga plenamente en cuenta, en línea con las metas y objetivos climáticos de la UE, las implicaciones del cambio climático y de la transición hacia una economía baja en carbono para la política monetaria y la actividad de banca central. Por tanto, el Consejo de Gobierno se ha comprometido con un ambicioso plan de actuación climática. Además de la incorporación completa de factores climáticos en sus evaluaciones de la política monetaria, el Consejo de Gobierno adaptará el diseño de su marco operativo de la política monetaria en lo referente a la divulgación de información, la evaluación de riesgos, las compras de activos del sector empresarial y el sistema de activos de garantía.

  11. La comunicación de las decisiones de política monetaria a través del comunicado sobre política monetaria, la conferencia de prensa, el Boletín Económico y las reseñas de política monetaria se adaptarán para reflejar la estrategia de política monetaria revisada. Estos productos se complementarán con versiones en varios niveles y con elementos visuales de la comunicación de la política monetaria dirigidas al público en general, una iniciativa esencial para asegurar que los ciudadanos entiendan y confíen en las actuaciones del BCE. Tras el éxito de los encuentros con el público celebrados durante la revisión de la estrategia, el Consejo de Gobierno tiene la intención de hacer que las actividades de divulgación se conviertan en una característica estructural de la interacción del Eurosistema con los ciudadanos.

  12. El Consejo de Gobierno tiene previsto evaluar periódicamente la idoneidad de su estrategia de política monetaria, y prevé realizar la siguiente evaluación en 2025.

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