Estabilidad financiera

La política macroprudencial

La política macroprudencial está orientada a lograr la estabilidad financiera de un país, para impedir riesgos de carácter sistémico, aquellos que afectan al conjunto del sistema financiero y, en particular, para velar por la solvencia de las entidades financieras. Es diferente de la política microprudencial, ya que esta última tiene como objetivo garantizar la robustez de cada entidad individual.

Las autoridades que llevan a cabo la política macroprudencial son diferentes según los distintos países. Por ejemplo, en Portugal y en el Reino Unido la responsabilidad recae sobre el banco central, mientras que en otros casos ésta recae sobre un comité independiente, como ocurre en Alemania. En España, la autoridad designada para definir la orientación de la política macroprudencial es el Banco de España.

Para poner en práctica esta política existen una serie de instrumentos y herramientas macroprudenciales, dirigidos a evaluar, detectar y hacer frente a los riesgos sistémicos, con la doble perspectiva de su evolución (dimensión temporal) y de su estructura (características, interconexiones, complejidad, etc). Los principales instrumentos macroprudenciales son los colchones de capital anticíclico y los colchones de capital para las entidades de importancia sistémica.

El colchón de capital anticíclico es un requerimiento de capital a todos los bancos en fases muy expansivas del crédito, para que cuenten con un recurso de capital adicional en situaciones de caída de la actividad económica para atender la financiación de la economía. 

Los colchones de capital para entidades de importancia sistémica se aplican a las entidades de mayor importancia sistémica, para aumentar su solvencia y, con ello, reducir su posibilidad de quiebra y limitar las externalidades negativas que su quiebra pudiera ocasionar en el conjunto del sistema financiero.

Dentro de las herramientas, el Banco de España ha diseñado la denominada FLESB (Forward Looking Exercise on Spanish Banks) Archivo PDF: Abre en nueva ventana (196 KB), que se utiliza para realizar una evaluación prospectiva de la capacidad de resistencia de las entidades bancarias bajo diferentes escenarios macroeconómicos. Las denominadas pruebas de resistencia (estrés test) son otra de las herramientas más destacadas que se realizan para analizar la capacidad de absorción de pérdidas del sistema bancario español.

Hay tres instituciones con funciones macroprudenciales en el ámbito internacional: el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB, por sus siglas en inglés), la Junta Europea de Riesgo Sistémico (ESRB, por sus siglas en inglés) y el Banco Central Europeo (BCE).