El dinero en efectivo es para todos. Más de 350 millones de personas en 21 países usan billetes y monedas cada día para pagar sus compras. Los billetes y monedas de euro están por todas partes y son una forma fácil y segura de pagar.
Si llevas efectivo siempre podrás pagar, aunque te quedes sin batería en el móvil o se vaya la luz. Además, cuando pagas directamente en tu tienda, nadie puede saber qué te gusta comprar ni donde sueles gastar tu dinero.
El euro nos hace más fuertes juntos, porque todos los países que formamos el Eurosistema usamos la misma moneda. Además, gracias a las medidas de seguridad de los billetes, las personas confían en el euro no solo en la zona del euro, sino también en otros lugares del mundo. Esto ayuda a que nuestra moneda sea más estable y valorada.
Primero, los bancos centrales del Eurosistema deben estudiar cuántos billetes y monedas serán necesarios cada año para que las personas y las empresas de la zona del euro puedan pagar y ahorrar. Además, los bancos centrales tienen en cuenta que algunos billetes se rompen, se ensucian o se estropean y es necesario reponerlos por otros nuevos.
Una vez decidida la cantidad que se debe fabricar, se encarga la producción a unas imprentas autorizadas, con medidas de seguridad muy estrictas. En España, los billetes los fabrica IMBISA.
Y las monedas no se imprimen ¡se acuñan! En España las hace la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, que es una fábrica del Estado. Después, el Banco de España se encarga de ponerlas en circulación.
Los billetes que usamos hoy llevan muchos años con nosotros. Con el paso del tiempo, aparecen nuevas tecnologías y también nuevas maneras de intentar copiarlos. Por eso, de vez en cuando es necesario crear nuevos billetes, más modernos y mejores.
La nueva serie de billetes servirá para que el dinero siga siendo seguro, fácil de usar y respetuoso con el medioambiente, tanto ahora como en el futuro.
Se dice que el efectivo “circula” ¡porque va viajando de mano en mano! En el video “El ciclo de vida de los billetes en euros” te explicamos su recorrido.
Cuando los billetes vuelven al Banco de España, pasan por una revisión:
- Si están en buen estado: Vuelven a circular y siguen su viaje.
- Si están rotos, sucios o muy viejos: Se destruyen y se cambian por billetes nuevos.
- Si son falsos: Se retiran y se entregan a los expertos para que los investiguen y no vuelven a usarse.
Los billetes en buen estado se ponen nuevamente en circulación y así, el ciclo del efectivo empieza otra vez.
Los billetes deben tener un diseño atractivo para que resulten agradables al público, ser seguros, para que no se puedan falsificar, y tienen que ser amigables con el medio ambiente. Por eso, los billetes en euro están hechos con materiales que cuidan el planeta, como algodón sostenible. Además, el Eurosistema trabaja para reducir los residuos o reutilizarlos y para usar menos energía cuando fabrica los billetes.
No te preocupes. Si traes al Banco de España más de la mitad del billete, te lo cambiamos por un billete en buen estado. Puedes decir a tus familiares que comprueben cómo cambiar los billetes deteriorados aquí
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Las monedas en euros son ocho: 1, 2, 5, 10, 20 y 50 céntimos, y las monedas de 1 euro y 2 euros.
Todas las monedas tienen dos caras:
- Una cara común, que es igual en todos los países de Europa que usan el euro.
- Una cara nacional, que muestra dibujos o símbolos del país donde se hizo la moneda, como España, Francia o Italia.
Aunque cada país fabrica sus propias monedas, todas se pueden usar en cualquier país de la zona euro, como si fueran iguales.
Además, algunos países hacen monedas especiales de 2 euros, llamadas monedas conmemorativas. Estas monedas se crean para recordar hechos importantes de la historia o celebrar acontecimientos culturales. Cada país puede hacer hasta dos monedas conmemorativas de 2 € al año, y como valen en toda la zona euro, puedes encontrarlas en cualquier país. (Si tienes curiosidad puedes ver sus diseños aquí
)