Las entidades financieras están sometidas a un régimen especial de regulación y supervisión mucho más intenso que el de los restantes sectores económicos. Esto se debe a la captación de importantes cantidades de fondos del público, al intermediar entre el ahorro y el crédito, y al efecto positivo que tiene un sistema financiero solvente y bien gestionado sobre la estabilidad financiera y la actividad económica general.
En el artículo séptimo de la Ley de Autonomía del Banco de España se establece que le corresponde a este promover el buen funcionamiento y la estabilidad del sistema financiero, y se le atribuye la función de supervisar, conforme a las disposiciones vigentes, la solvencia, la actuación y el cumplimiento de la normativa específica de las entidades de crédito.
El modelo de supervisión del Banco de España pretende asegurar la eficacia y la eficiencia de esta función, velando por que las entidades de crédito estén adecuadamente capitalizadas, cumplan la normativa vigente y sean prudentes en la gestión y control de su negocio y sus riesgos.
El objetivo fundamental del proceso supervisor del Banco de España es determinar y mantener actualizado el perfil de riesgo supervisor de cada entidad y tomar las medidas necesarias para corregirlo, si se considera necesario. Este perfil de riesgo resume en una única variable la posibilidad de que una entidad de crédito tenga problemas de solvencia, rentabilidad y liquidez en el futuro.
Para cumplir su objetivo, el Banco de España realiza tres tipos de actuaciones supervisoras:
Por otra parte, el proceso de supervisión comprende cuatro actividades diferenciadas:
El método que utiliza el Banco de España se denomina Supervisión de la Actividad Bancaria Bajo el Enfoque Riesgo (SABER), que proporciona un marco uniforme y estructurado de calificación de las entidades. Los elementos analizados se reflejan en una matriz de riesgos, cuya calificación, basada en el conocimiento y opinión que se tiene de las entidades en cada momento, tiene en cuenta todas las actuaciones supervisoras pertinentes. No es un sistema automático de calificación, pues las distintas calificaciones de la matriz de riesgos, además de tener en cuenta cifras objetivas, incorporan siempre un juicio subjetivo, al valorarse muchos aspectos cualitativos -como la gestión y el control- que no son cuantificables.
El método SABER ayuda a conocer qué entidades son más susceptibles de presentar problemas en el futuro, para poder dedicarles así recursos de supervisión adicionales y prevenir crisis futuras. Las entidades con un perfil de riesgo supervisor por encima de cierta calificación reciben una atención especial. A partir del perfil de riesgo supervisor y de la importancia sistémica de cada entidad, se establece el marco de supervisión para las distintas entidades, que recoge la estrategia supervisora y la intensidad de supervisión que debe aplicarse a la entidad. El marco de supervisión se actualiza cuando es necesario y, en todo caso, anualmente.
En el siguiente documento se explica detalladamente el modelo supervisor del Banco de España.