Es improcedente su devolución, disponiendo de una provisión para atenderlo parcialmente (artículo 108 párrafo 2º de la Ley Cambiaria), no considerándose buena práctica bancaria que las entidades presentadoras cobren a sus clientes unos gastos de devolución superiores a los que hubieran percibido de haberse devuelto sólo por el importe parcial.