En una primera fase, si usted está interesado en solicitar una tarjeta de débito o crédito puede encontrar información general en la publicidad que realizan las entidades de crédito en los distintos medios de comunicación y en sus páginas de Internet.
En una segunda fase, para comparar ofertas concretas, es recomendable pedir a las entidades información más detallada sobre las condiciones económicas de las tarjetas, en especial sus comisiones y gastos y, en el caso de las de crédito, sobre el tipo de interés y las formas de pago.
Si usted es cliente habitual de una entidad de crédito, es posible que le ofrezca alguna condición más favorable, como la exención de la comisión de emisión durante un determinado período de tiempo.
Si finalmente se decide por una oferta concreta, debe examinar con detalle el contrato antes de su firma. El contrato de la tarjeta se firmará entre un representante de la entidad de crédito y usted, aunque también puede hacerse por medios electrónicos.
La entidad está obligada a entregarle el documento del contrato. Además, naturalmente, usted debe recibir la tarjeta y la clave secreta por procedimientos que aseguren la seguridad y la privacidad.
Es recomendable que conserve el contrato, así como las comunicaciones posteriores de modificación de condiciones y los documentos de liquidación y justificantes de cada pago o retirada de fondos. También debería revisarlos con cuidado, ya que ello le permitirá detectar posibles errores o discrepancias.