El teléfono es utilizado también por muchas entidades para recibir órdenes de sus clientes. Los sistemas son dos:
En ambos casos se opera con contraseña o clave secreta (que equivale a la firma en las operaciones físicas), lo cual garantiza la confidencialidad. Además, es necesario firmar un contrato específico de prestación de servicios. La garantía para el banco y para el cliente de que este ha ordenado una operación es la grabación de la conversación, que debe estar siempre a disposición del cliente.
Cada vez con mayor frecuencia, las entidades utilizan los mensajes de móvil SMS, tanto para que los clientes ordenen operaciones, como para facilitarles información sobre sus cuentas u operaciones, para lo que también hay que suscribir el correspondiente contrato.