Las entidades suelen tarifar sus comisiones bien como un importe único (periódico o no) por operación (como sucede con la cuota anual de las tarjetas de débito y crédito, las comisiones por mantenimiento de cuentas, la administración de estas cuentas o la reclamación de descubiertos), bien como un porcentaje sobre el importe de la operación con una cantidad mínima (como suele suceder en el caso de órdenes de transferencia o en la apertura de préstamos). Esta cantidad mínima se percibe cuando es mayor que la cifra resultante de aplicar el porcentaje de la tarifa sobre el importe de la operación.
No obstante, para facilitar la presentación de los datos, en los cuadros que siguen figura siempre un porcentaje (%) y un mínimo (MIN €). Con ello se quiere indicar lo siguiente:
En el caso de los cuadros referidos a las transferencias, las comisiones de los años anteriores al 2010, están elaborados con las comisiones máximas tarifadas por las entidades para transferencias emitidas bajo la opción OUR (todas las comisiones y gastos a cargo del ordenante de la transferencia). A partir del 1 de enero de 2010, estos cuadros tienen en cuenta las comisiones máximas tarifadas para transferencias emitidas bajo la opción SHARE (comisiones y gastos compartidos entre el ordenante y el beneficiario de la transferencia), y por tanto son las comisiones máximas a pagar por el ordenante de la transferencia, teniendo en cuenta que el beneficiario de la transferencia pagará a su entidad lo que ésta tenga tarifado en concepto de abono de transferencias.