El principal objetivo de las normas sobre recirculación de billetes en euros es garantizar la integridad y la conservación de los billetes que están en circulación.
Esto supone que tanto las entidades de crédito como otras entidades profesionales en el manejo del efectivo, entregan a sus clientes billetes en euros solo cuando se haya comprobado su autenticidad y aptitud para circular.
En el caso de los cajeros automáticos o dispositivos operados por los clientes, los billetes que se ponen en circulación han sido seleccionados por equipos homologados que garantizan su autenticidad y buen estado.